Ayer tuve que tomar una decision que me pesa en el alma como una piedra. Tuve que dormir a mi periquito Chuang Tze.
El jueves observe que estaba hinchado y que ademas respiraba fatal, asi que lo meti en el trasportin y me lo lleve al veterinario.
Se quedo ingresado con un pronostico nada bueno. Lo peor vino el Viernes cuando ya le diagnosticaron un cancer enorme, tenia un tumor
en el abdomen del tamaño de una aceituna. Estaba tan malito que si hubiera decidido operarle se hubiera muerto en la anestesia.
Asi que el Sabado por la mañana fui a la clinica a despedirme de el, me lo saco Andes el vete en una jaulita todo euforico por los efectos del oxigeno,
estaba tan malito que me le tenian metido en una especie de burbuja de oxigeno para que estuviera bien, me conocio y se puso a piar.
Llore todo el rato que estuve con el y hasta que se lo llevo el vete. Fui una cobarde, no pude quedarme hasta el final con el. Pero se que me perdonara.
Ahora esta con mis otros periquitos que se han ido al otro lado del arco iris, volando y piando como el sabia hacer tan bien.
Le echo de menos y su chica tambien. Le llama todos los dias desde su jaula esperando que le contesten.
Estoy echa polvo llevo desde el jueves llorando a moco tendido y le echo mucho de menos.