SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, Petra me ha dejado tocarle el rabo, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Os parecerá una pollardada, pero es que es todos los días me siento cerquita suya, como quien no quiere la cosa, con mis apuntes para no aburrirme y más paciencia que Santo Job... y hoy se ve que la he pillao rumbosa, he puesto una mano en su silla, se ha quedado y he alargado un dedo hacia su rabo y se ha quedado... luego lo he intentado por 2ª vez y se ha dado el piro, pero al menos ya se lo he podido tocar ¿no?... eso sí, es desesperante...
Ah, bueno, y en la habitación en la que estudio, que suele estar ahí conmigo Fred, ella entra, con miedo, pero entra (es mu chiquitita la habitación), procuro no moverme demasiado, para no asustarla, pero se tumba a un metro de mí (algo es algo, no sus riais, joías...), algún día conseguiré que se tumbe conmigo a dormir, ea...